martes 9 de febrero de 2010

España necesita una estrategia global para Internet

Por Luciano Schlaen, Director General para Europa de PAGINAR.NET

Nota publicada en la revista "Ejecutivos Instituciones y Empresas" (Marzo 2010)


El castellano es la tercera potencia lingüística en Internet. ¿Qué está haciendo España para aprovechar esta oportunidad?

En 1492 una expedición financiada por los Reyes Católicos descubrió un nuevo mundo. Cinco siglos después el castellano es la segunda lengua materna en el planeta con más de 500.000.000 de personas, de los cuales 125.000.000 están conectados a Internet. Esto convierte al castellano en el tercer idioma más utilizado en Internet, después del inglés y del chino mandarín.

Esta situación privilegiada es más un “regalo” de la historia, un herencia afortunada, que el producto de una estrategia cuidadosamente diseñada y llevada a cabo. ¿Qué darían los franceses o los alemanes por tener una situación así? Parece increíble que España no esté haciendo nada por aprovechar esta ventaja y potenciarla.

Es cierto que el Estado ha puesto en marcha iniciativas muy valiosas tanto en el campo lingüístico como en el de las tecnologías de la información. Ahí están el Instituto Cervantes, que trabaja constantemente para fortalecer el castellano en mundo, y Red.es, que hace una excelente labor para desarrollar la sociedad de la información en España. Pero no existe una Estrategia Global para España en Internet. Digamos que habría que unir al Cervantes con Red.es y poner en marcha políticas que permitan por un lado consolidar y ampliar la ventaja que supone contar con uno de los idiomas más extendidos en Internet, el medio global por excelencia, y por otro lado sacarle partido a esta ventaja.

España tiene que desarrollar una estrategia coherente y de largo de plazo para ocupar un espacio de influencia en el mundo on-line. Una influencia que España hoy no tiene, pero podría tener.

Hay tres motivos que sitúan a España en una situación privilegiada para lograrlo:

1) España es la primera potencia económica de habla hispana en el mundo. Con diferencia. Cuenta, entonces, con los medios materiales necesarios y, además, no tiene competencia. No hay otro país que pueda aspirar a hacerlo.

2) Es el punto de conexión entre Europa y el mundo hispano por excelencia.

3) Es la referencia originaria para el mundo latinoamericano, por identidad cultural y por historia, a pesar de haber perdido peso ante Estados Unidos en la región.

Pero más allá de estos sólidos argumentos, existe una razón más evidente para poder desarrollar esa estrategia. Y esta razón es que hay una lengua compartida. La lengua es la primera herramienta de comunicación.

De los 500 millones sólo 125 estamos conectados a Internet. Así que una primera medida para asegurar el predominio del castellano en la Web podría ser ayudar a aumentar la cantidad de internautas hispanohablantes. El objetivo, entonces, son los 375 millones que todavía no tienen acceso a Internet.

Una Estrategia Global para España en Internet debería contar con dos ejes básicos:

- Facilitar el acceso a Internet en América Latina, donde está la reserva de hispanohablantes y con mayores dificultades para entrar en el mundo on-line.

- En conjunto con una política para hacer crecer comunidad de habla hispana en Internet debería existir otra, complementaria, dirigida a producir y distribuir contenidos de acuerdo a los intereses españoles.

Así se haría crecer el público objetivo y se crearían los canales adecuados de comunicación e interacción con esta gigantesca masa de usuarios.

Con una estrategia de este tipo España lograría un posicionamiento único y privilegiado en el mundo. Estaría “dominando” el espacio público “en español” guiado por objetivos de largo alcance: conectar al mundo con España y a España con el mundo, construir vínculos de compromiso y confianza con España a través del conocimiento y, también, posicionar a España como un referente cultural, educativo, científico y económico.

¿Qué ventajas podría traer esto para España?

1) Distribución de productos culturales a gran escala.

2) Promoción de España a todos los niveles (turismo, educación, investigación, entretenimiento, etc.).

3) Atracción de inversiones.

4) Mejora de la percepción de las empresas y los productos españoles en Latinoamérica, mercado potencial de toda la economía española.

5) Influencia en la visión política y económica de la realidad.

6) Creación de canales directos con mercados y capitales inversores potenciales.

7) Creación de una comunidad on-line con los países Latinoamericanos para fijar intereses comunes en el mundo.

8) Construcción de agenda sobre los temas de interés estratégico para España en la región y en el mundo.

9) Potenciar la industria española de telecomunicaciones.

10) Promocionar un estilo de vida hispano en el mundo.

La lista es enorme y seguramente no podría agotarla en una primera aproximación al tema. Pero está claro que con llevar a cabo sólo uno de estos diez objetivos la estrategia ya sería un éxito.

Teniendo en cuenta que se trata de un terreno fértil, apenas abonado, en el cual los únicos actores realmente importante son empresas privadas y, generalmente, norteamericanas como Google o Facebook, parece que tenemos un espacio libre que podemos ocupar.

Si la cosa es tan evidente probablemente el problema sea la falta de voluntad de liderazgo, como si no existiera el deseo de crear ese gran espacio de influencia. Sin embargo está claro que España quiere ocupar un lugar privilegiado en el escenario internacional y está claro que el medio global natural hoy es Internet. ¿Entonces por qué no hacemos algo por construir ese sitio en el mundo on-line hispano?

En cualquier caso es evidente que estamos frente a una oportunidad increíble. Algo con lo que muy pocos países pueden soñar. Lo primero sería llamar la atención sobre esta gran oportunidad para que ocupe el espacio que se merece en la agenda pública. Y a partir de ahí generar un debate que permita definir cuáles son las prioridades de España. Lo que llevaría directamente a establecer en forma clara y simple una Estrategia Global para España en Internet, con objetivos precisos.

La primera piedra está lanzada. Ahora hacen falta dos cosas: visión y ganas.


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