
Buenos Aires se transforma en una de las ciudades más viables para este tipo de prácticas. La crisis internacional hace que las empresas tiendan cada vez más a la tercerización en el sector tecnológico.
Capacidad y bajos costos, aparecen como la combinación ideal para competir en tiempos de crisis. La inestabilidad y el bajo acceso al crédito internacional, con el que conviven las principales ciudades del mundo, han posicionado a nuevos destinos como posibles centros de outsourcing, entre ellos Buenos Aires. La nueva ola de tercerizaciones en el sector IT se presenta como una oportunidad particularmente para ciudades de economías emergentes, que apuestan por la tecnología.
“El mundo busca capitalizar nuevas alternativas de conocimiento aprovechando las capacidades y administrando sus costos”, explica Eduardo Serra, socio de IT Advisory de KPMG en la Argentina. En el informe “Exploring Global Frontiers”, realizado por la consultora, se identificaron 31 ciudades que están focalizando el interés como las principales aspirantes a la corona BPO (Tercerización de Procesos de Negocios, por sus siglas en inglés), por ahora, en manos de potencias tradicionales como Bangalore, Chennai y Shanghai.
La posición relativa en costos, la estructura en comunicación y sobre todo, la existencia de recursos humanos con habilidades y capacitación, se resumen como las claves principales. “Se está generando, cada vez más en el mundo, una imagen de país viable para este tipo de servicios”, afirma Serra. Si bien, Buenos Aires es la única ciudad de América latina señalada como polo de outsourcing en Creative Services, el listado completo de los destinos incluye 10 ciudades de América latina, entre ellas, Curitiba, Santiago, Guadalajara o Querétaro. Estas, según destaca KPMG, fueron elegidas principalmente por la mano de obra disponible, la escalabilidad, la oferta de servicios más madura y el manejo de los diferentes idiomas.